Futuros Fueron los primeros derivados financieros

Estos  se utilizaron como cobertura ante una mala cosecha, mal tiempo, entre otros, pero actualmente su principal uso es de carácter especulativo.

Los contratos de futuros, son un acuerdo en el que las partes se comprometen a comprar o vender un activo, a un precio previo determinado en una fecha concreta a futuro.

El concepto es igual que el de los contratos de opciones, ya que los contratos de futuros dependen de un activo subyacente que pueden ser acciones, materias primas (también llamadas commodities), deuda, índices, divisas, bitcoin.

Los mercados de futuros más importantes están en Estados Unidos, entre ellos: Futuros CME, COMEX, CBOT, NYMEX, CBOE.

Y en España, por si te tienes interés de operar en ese país, los futuros se negocian a través del Mercado Oficial de Opciones y Futuros Financieros de España, que está regulado y controlado por la CNMV.

Características principales de los futuros

Son contratos normalizados, es decir que se acuerda el activo subyacente, el tamaño del contrato, la fecha de vencimiento y la forma de liquidación del contrato.

Alto apalancamiento

Alta rentabilidad

Ideales para operar tanto al alza como a la baja

No existe riesgo de contrapartida ya que las Cámaras de Compensación vinculadas a todas las bolsas en las que se comercializan futuros, se encargan de que siempre se cumplan los contratos.

Todos los días hay una liquidación de posiciones y recálculo de las garantías. Si la posición es ganadora o perdedora, debemos aportar mayor o menor garantía, y esos beneficios o pérdidas, se recogen en la cuenta de Broker. El dinero que se puede perder en operaciones con futuros, puede superar al depositado como garantía.

Siempre es posible liquidar un contrato abierto.

Requiere mucha experiencia, no es recomendado si eres principiante, ya que tienen un alto riesgo

No es para cuentas de poco tamaño, se requiere mayor capital

Principales usos de los futuros

1. Especular con el movimiento del activo subyacente

Este es el uso principal de los futuros ya que quien los compra no tiene interés en ser poseedor del activo subyacente sino que busca lucrar con el movimiento del activo subyacente. Por lo tanto, es muy común que los contratos de futuros no se ejecuten. Rara vez se ejecutan y se otorga el bien al cierre del contrato a su poseedor, por lo general no se dejan expirar: se cierran antes (ejecutando la operación contraria, es decir si lo vendimos, para cerrarlo debemos comprar y viceversa) o se rolan a fechas posteriores (esto se conoce como “rollover”).

En el caso de ejecutar el contrato, hay que tener en cuenta lo siguiente:

El comprador tiene la obligación de comprar el activo subyacente, al precio acordado en la fecha establecida.

El vendedor, tiene la obligación de vender el activo subyacente, al precio acordado en la fecha establecida.

IMPORTANTE: si decides ejecutar el contrato, suponiendo que lo compraste, o se te olvido cerrarlo o rolarlo, hay que tener en cuenta que tu bróker te llamará para preguntarte a donde enviarte el activo subyacente que compraste. En este caso, tienes dos opciones: pagar una multa y no recibir el activo o recibirlo. El problema es que, por ejemplo, si el contrato que compraste equivale 10 toneladas de soja, te llegaran las 10 toneladas de soja. Para evitar esto, debes cerrarlo o rolarlo.

2. Hacer coberturas

Los futuros, pueden ser utilizados como cobertura de un portafolio de acciones, ya que se pueden vender al descubierto. Entonces podemos tener estas situaciones:

Las acciones de nuestro portafolio suben en vez de bajar, entonces estaremos perdiendo poco dinero o ganando menos, ya que lo que pierdan los futuros utilizados como cobertura, lo estaremos ganando con un portafolio de acciones.

Las acciones de nuestro portafolio bajan en vez de subir, entonces el futuro actuará como un amortiguador reduciendo las pérdidas.